lunes, 17 de noviembre de 2008

Ofrezco recompensa

Creo que perdí algo.

Quiero decir, un día iba caminando por la calle [Avenida Santa Fe, creo] y escuché un PLAFF!

Miré hacia atrás, pero no ví nada. Seguí caminando mientras levantaba los hombros.

5 meses después reconsidero esa escena y lo comprendo todo: Perdí mi sarcasmo.

Juro que intenté conservarlo el mayor tiempo posible, de hecho, a veces lo extraño.

Hay situaciones en las que pienso en un comentario súper ácido Y NO LO DIGO.

No sé que es lo que me está pasando, a veces hasta parezco menos inteligente que antes.

Por eso les pido, lectores: Si lo ven caminando por ahí, díganle que vuelva, que me hace falta, que era más divertido cuando estábamos juntos, que este blog era lo que era gracias a él.

Que una Liduvina sin ironía, no es Liduvina.