lunes, 5 de enero de 2009

Un recuerdo

En diciembre de 2005, Pio [un AMIGO, con todas las letras], me hizo escuchar esta canción.

Este texto surgió casi por accidente para mí y me alegró el alma infinitamente.
Sé que si él lee este post va a querer apretarse los dedos con una puerta, no sólo porque ahora es capaz de escribir cosas estéticamente más bonitas, por su renovado talento y porque ya tiene varios años más de entrenamiento [y aunque muchos crean que los artistas somos todos unos hippies mugrosos echados en nuestras casas, el arte no sólo requiere de mucho entrenamiento sino también de incansable disciplina].

El punto es que quiero compartir esta vez, una canción con un ritmo muy pegajoso, un ska que me hizo sonreír justo justo cuando más lo necesitaba.

Y de paso un agradecimiento eterno a Pio, porque es parte de los poquísimos amigos que supe cosechar en la vida. Un compañero de camino al que no le importa morirse de sed con tal de darme algo para tomar.

Éste es uno de los mejores regalos que recibí en mi vida:

"Para una gordita triste" (2005)

Me dijiste que tu alma se empachó

Que la tristeza a tu cuerpo ayer tomó

Que la miseria y la rabia te ganó

¡Baile comadre aquí estoy yo!

Sé que lloraste por un hombro que no está

Sé que reíste por recuerdos que se van

Por los caminos y las piedras de esa vez

Por los libros y la casa, las ganas, las tristezas

Vos me escuchaste y bailaste una vez más

Y a tus cayos los curó esa verdad

Por suerte hoy tarareas esta canción

Y junto a mí podés caminar

Me dijiste que tu alma se empachó

Que la tristeza a tu cuerpo ayer tomó

Que la miseria y la rabia te ganó

¡Baile comadre aquí estoy yo!

¡Aquí estoy yo!


Nota del autor: una letra muy fea, pero sumamente sentida. Me parece horrible, pero bueno, escuchas Calamaro. Con eso todo dicho.